El fallecimiento del niño de siete años activó una causa por presunto maltrato infantil. La autopsia descartó un accidente y reforzó la hipótesis de violencia.
El fallecimiento de Neithan, un niño de siete años que permanecía internado en la ciudad de Formosa tras recibir lesiones de extrema gravedad. El caso tomó un giro significativo cuando la autopsia descartó la hipótesis de un accidente doméstico y complicó la situación procesal de los adultos a cargo del menor. La tragedia activó una investigación judicial que actualmente apunta a la madre y su pareja, bajo sospechas de maltrato infantil.
El menor de apenas siete años, había ingresado al Hospital Cruz Felipe Arnedo de Clorinda con lesiones de extrema gravedad. El parte médico consignó que el niño presentaba una herida cortante en la región parietal izquierda. Por la gravedad del cuadro, fue derivado al Hospital de la Madre y el Niño de la ciudad de Formosa, donde recibía asistencia respiratoria por un cuadro de traumatismo craneoencefálico. Tras permanecer cinco días internado, el niño falleció.
La madre sostuvo inicialmente que Neithan se había caído desde una cama cucheta, lo que habría provocado el golpe. Sin embargo, cuando el personal de la División Criminlaística de la Policía de Formosa realizó las pericias en la vivienda, no hallaron ninguna cama cucheta que coincida con el relato de la madre. De acuerdo con Noticias Formosa, los agentes también hallaron manchas de sangre en una de las habitaciones, las cuales presentaban señales de haber sido limpiadas. A partir de este hallazgo, se reforzó la hipótesis de un presunto hecho violento y un intento de encubrimiento.
Según el certificado de defunción, las causas del deceso fueron traumatismo encefalocraneano grave, hipertensión endocraneana, hematoma subdural con hemorragia intracraneana y muerte bajo criterios neurológicos. La autopsia confirmó la compatibilidad entre las lesiones clínicas y las verificadas en el cuerpo, descartando definitivamente la posibilidad de un accidente.
Con las pruebas recolectas, intervino la jueza de Instrucción y Correccional N° 2 de Clorinda, Mariela Portales y ordenó la detención de la madre del menor, quien fue imputada por homicidio agravado por el vínculo. En tanto, la pareja de la mujer enfrenta cargos por encubrimiento. La investigación incorporó un escurridor con un hierro en uno de sus extremos, secuestrado en el domicilio familiar y cuya morfología, según los informes preliminares, sería compatible con las lesiones sufridas por la víctima.
Además, el teléfono celular de la principal imputada fue secuestrado y será sometido a peritajes. Los investigadores buscan analizar comunicaciones, mensajes y registros almacenados que permitan reconstruir el vínculo entre los adultos involucrados, así como el contexto previo y posterior al hecho que terminó con la internación de Neithan.
Por otro lado, se esperan que en los próximos días se incorporen nuevas pericias y la toma de declaraciones testimoniales para reconstruir con precisión lo ocurrido antes del ingreso del niño al hospital y definir la responsabilidad de cada uno de los imputados.
Las autoridades judiciales mantienen bajo reserva los avances de la investigación. Mientras tanto, el expediente sumó pruebas clave, como el secuestro de elementos compatibles con las lesiones y la evidencia de limpieza de sangre en la vivienda. Estos elementos, junto con los resultados de la autopsia, podrían constituír la base probatoria sobre la que avanza la causa.
El proceso judicial sigue abierto y las próximas semanas serán determinantes para esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de Neithan. La investigación se orienta a definir el grado de participación de cada uno de los adultos imputados y a delimitar con precisión la secuencia de hechos que derivó en la internación y fallecimiento del niño. El caso generó conmoción en la comunidad local, que permanece atenta a las novedades judiciales y demanda respuestas ante un hecho que puso en debate la protección de la infancia en la provincia.
